Mejorando la salud y forma física de las personas.

¿Vives saludable? La congruencia como hábito

¿Qué percepción tienes acerca de vivir de forma saludable?
Desde pequeños somos bombardeados con reglas para estar sanos: come bien, come todas tus verduras, come frutas, come pocas chucherías, no te quedes demasiado tiempo mirando el computador o la televisión, sal a jugar, etc.
¿y sí te comías todas tus verduras, o todavía sales a jugar? ¿cuánto tiempo pasas mirando una pantalla al día? (esto último puede ser difícil de limitar ahora, pero también es bueno ser consciente del tiempo que pasamos frente a una pantalla) ¿haces ejercicio por que tienes qué o por que quieres? ¿de verdad estás estudiando lo que quieres? ¿te gusta tu cuerpo? ¿te gustas tú?

Puede resultar incómodo el pensar en las respuestas a estas preguntas, pero si no nos cuestionamos en dónde estamos, por qué estamos donde estamos y si verdaderamente estamos donde queremos estar, jamás llegaremos al lugar en que nos sintamos verdaderamente satisfechos y no meramente conformes.

Y es que, de acuerdo a mí, eso es parte de vivir de vivir saludable: ser congruentes con nosotros mismos.

Así que puedes entrenar todas las horas que quieras y no encontrarte contento contigo mismo; puedes ser el más listo de toda tu generación y no encontrarte contento contigo mismo; puedes ser el más prodigioso, el más atractivo, el más lo que sea y no encontrarte contento contigo mismo.
Pero también puedes ser justo lo que quieres ser, y entonces te encontrarás en paz.

Tampoco es válido tomar esto como un justificante: estar felices con quienes somos no quiere decir excusar todos nuestros comportamientos, mucho menos los más auto-destructivos; una persona verdaderamente saludable no vive de absolutos, sino que se permite cuestionar, y cuestionarse, constantemente.

Piensa quien quieres ser y qué quieres lograr, y si alguno de los hábitos que tienes ahora no te está permitiendo llegar ahí, entonces cámbialo.
Personalmente, me gusta decirme que soy la única persona que estará toda mi vida conmigo; así, tomo en mis manos hacerme quien verdaderamente quiero ser.

Vive tu congruencia y disfruta el proceso de hacerte tú.
Vuélvete fiel a ti mismo y no te permitirás defraudarte.
De esto también se trata ser saludable.