Mejorando la salud y forma física de las personas.

¿Hacen daño las vacunas?

Últimamente las cosas orgánicas están de moda, el ingerir alimentos orgánicos o productos de limpieza y aseo personal que no contengan conservadores y químicos. Bueno, bien parece que es una tendencia que ha llegado para quedarse, pero no sólo incluye comida y cremas.

En los años más recientes se han difundido diversos estudios y noticias que aseguran que las vacunas, éstas inyecciones que siempre se habían asociado con la salud, causan diferentes transtornos como autismo, síndrome de Asperger, déficit de atención entre otras.

Por obvios motivos, los padres de ahora ya no quieren vacunar a sus hijos, quieren evitarles tener problemas sociales o que impidan su desarrollo “normal” con otros niños. Pero ¿de verdad les están haciendo un bien al dejarlos desprotegidos?

Ésta “tendencia” surge con Andrew Jeremy Wakefield, un ex cirujano e investigador británico, quien se hizo famoso en 1998 tras una publicación en la revista The Lancet donde sugirió un posible vínculo entre el autismo, enfermedad gastrointestinal y la vacuna del sarampión, paperas y rubeola (también conocida como vacuna triple viral o MMR).

Después de que su “estudio” fuera publicado, muchos padres optaron por no vacunar a sus hijos lo cual ocasiono que la incidencia de sarampión aumentara drásticamente, incluso comenzó a haber muertes a causa del sarampión, situación que no se había presentando durante más de diez años en Gran Bretaña.

Ésta es sólo la punta del iceberg, pues existen miles de casos de personas que sufren enfermedades que son fácilmente evitadas con el uso de la vacunación. Siempre es bueno estar 100% informado de fuentes confiables cuando de salud se trata, en especial de los niños.