Mejorando la salud y forma física de las personas.

Unos cuantos consejos del autor sobre la salud emocional.

Esta entrada no será una paráfrasis sobre información que de forma acertada se relacione de alguna manera con algún tema que promueva la salud.
Más bien será un recuento sobre los hábitos que, de acuerdo a mí, me mantienen estable a nivel emocional, y por ende también a nivel fisiológico.

Primero, es importante entender que la vida es una serie de reacciones bioquímicas que nos permiten, justamente, estar vivos. Sin embargo, en la realidad humana, el estar vivo implica más que sólamente sobrevivir: nuestra existencia va más allá de solamente satisfacer nuestras necesidades fisiológicas.

El ser humano es un ser complejo más allá del nivel biológico entendido: somos seres emocionales y sociales, con expectativas acerca de la vida y con relativa consciencia sobre nuestra existencia.

Siendo así, nos gusta comer ciertas cosas, salir con ciertas personas, ver ciertos programas de televisión, hacer ciertas cosas en nuestros tiempos libres, escuchar ciertos ritmos y melodías y hablar de ciertos temas más que de otros, y hacer estas cosas es parte de mantenernos sanos de manera emocional.

Y justamente por ahí va esta entrada (de la cual llevo unas cuantas cientas palabras solamente para la introducción): quiero hacer hincapié en la importancia de conocernos a nosotros mismos y de saber satisfacer, y prescindir de, nuestros gustos.

No siempre podremos hacer todas las cosas que nos gustan, pero siempre podemos darnos tiempo a nosotros mismos para aprender de lo que sucede a nuestro alrededor. Es complicado, pero en base totalmente personal, aceptar esto es clave para lograr una estabilidad emocional.

Así que les invito a meditar un poco sobre esto: ¿qué disfrutas hacer?, ¿con quienes disfrutas compartir tu tiempo? ¿qué quieres hacer de tu persona y de tu tiempo libre?
En mi experiencia, en la medida en que conocemos la respuesta a estas preguntas es que podemos hacernos responsables de nuestra felicidad.